El origen de la Cofradía de la Santísima y Vera Cruz de Caravaca viene ineludiblemente unido a la presencia de la Santa Reliquia en Caravaca, que se remonta al siglo XIII, en plena Edad Media en la frontera del Reino de Castilla con Granada, y al culto que surgió en tomo a la misma.
No se conoce documentación, relativa al siglo XIII, que deje constancia de la existencia de alguna mayordomía o sistema organizativo similar en tomo a la Vera Cruz, lo cual no significa que ésta no existiera. Alguien, de forma personal o conjunta, habría de responsabilizarse de la administración de los bienes que a lo largo del tiempo afluirían, procedentes de diversas personas de la localidad y fuera de ella, con destino a la Sagrada Reliquia, así como colaborar en la incipiente organización de su culto. Esta persona, o grupo de personas, con el tiempo se erigirían en mayordomos, y por tanto en mayordomía, organización equivalente a aquellas que en las Cortes de Castilla y Aragón tenían por misión, en este caso política, la de administrar territorios o riquezas de la Corona.